una tienda de barrio con millones de vistas.
Todo a Menos es una red de tiendas minoristas y mayoristas: electrodomésticos, ferretería, energía y más. Llegaron con un negocio en crecimiento. Salieron con una marca funcional y posicionada (más de un millón de vistas en redes sociales en solo dos meses).



más un sello que un logotipo: ilegible, sobrecargado y poco versátil.símbolos, tres eslóganes y recursos que ensucian y no transmiten confianza.
una composición limpia: ahora el nombre se lee entero en un favicon.el círculo se queda —es el símbolo— pero sin texto dentro. Solo el logo, con volumen de cartel.El nombre ya lo decía todo; el sello lo tapaba. A petición del cliente, no experimentamos mucho, conservamos lo que funcionaba —el círculo rojo, el aire de cartel de los setenta— y quitamos lo que estorbaba: el dólar, los eslóganes y una «a» que desaparecía al reducir. El resultado es una marca cálida y de barrio, que se lee igual en una bolsa, en una furgoneta o a 16 píxeles.
Respetar el intento de logotipo original y rediseñar una marca que debía ser versátil, sentirse cercana, vintage y vender como ninguna otra. Posicionarse como líderes en el mercado, para ventas al detalle o al por mayor, sin perder la esencia que los hizo llegar hasta allí.
Conjugamos la calidez del barrio con estándares de un negocio serio y en crecimiento constante. Una identidad retro que suena a cartel de toda la vida, y una voz que habla como un vecino que sabe lo que dice. Nada frío, nada corporativo: cercanía con garantía.
Una marca con energía vintage, que proyecta cercanía, accesibilidad y un estilo nostálgico con actitud. Con ese sistema, publicitarse deja de ser un problema de diseño y pasa a ser una rutina. En dos meses la cuenta superó el millón de vistas y las ventas se dispararon.





todo, a menos de lo que imaginas.
El primer café va por nosotros. Una marca debe fidelizar a sus clientes: ser reconocible y recomendada.

donde creatividad y estrategia se unen.