el valor de llevarlo todo.
Riclar es una plataforma mayorista B2B: el cliente arma su contenedor con inventario de la Zona Libre de Colón y Riclar se ocupa de todo lo demás, compra, aduana en los dos extremos y entrega. Necesitaban construir su marca como si fuera desde cero.








En una finca de la familia, a orillas del mar, había una escultura: un pelícano tirando de una carreta. De ahí sale el símbolo. El pelícano es el ave que carga y entrega, y «riclar», en caló, significa proveer, abastecer. El nombre viene de Ricardo y Clara, los abuelos del fundador. Todo lo que la marca quiere decir estaba ya en la historia de la casa; nuestro trabajo fue exponerlo.
Crear una marca con puntos de contacto en muchos espacios, identidad, redes sociales, sitio web, etc. Una marca además que sintetizara un proceso de importación y comercialización mayorista complejo, y lo hiciera ver simple, sin trabas, sin complicaciones. Hacía falta una marca a la altura de todas las operaciones.
Un B2B que no suene a corporación. El brief lo pedía con claridad: ágil, seguro, innovador y con trato de familia. El pelícano pone la calidez y la historia; la tipografía firme y la geometría del símbolo ponen la solidez. La forma de comunicar, sencilla, transparente, educativa. Una marca a la que se le confía la logística del negocio.
Azul profundo y amarillo de contenedor: los dos colores del puerto. Popfine para los titulares, compacta y con carácter; Manrope para todo lo demás, clara y funcional. Y una pauta de interfaz y redes sociales bien clara, porque la marca vive sobre todo en pantalla: botones, pasos, iconografía y plantillas para que cada publicación salga de la misma casa.








si tu negocio lo necesita, riclar lo trae.
El primer café va por nosotros. Una operación seria merece una marca que la cuente antes de que tú tengas que explicarla.

donde creatividad y estrategia se unen.