la misma marca, diferente mood.
Estelectric es una marca de electrodomésticos para el hogar, transporte y más: el encargo no era deshacerse del logo original, sino arreglarlo sin que se notara el cambio. Donde de verdad se innovó fue en el packaging y el resto de universo de marca.
el símbolo pesa el doble que la palabra: parecen dos marcas pegadas.trazo de un solo pelo. Impreso en cartón corrugado, desaparece.
mismo símbolo, ahora del alto de la palabra y del mismo grosor.minúsculas y trazo sólido: aguanta desde una valla hasta un cuño de dos centímetros.El encargo fue explícito: no alejarse del diseño original. La marca ya funcionaba en su mercado y cambiarla de raíz habría tirado por la borda el reconocimiento ganado. Lo que hicimos fue depurarla —proporciones, grosor, caja tipográfica— para que un cliente antiguo la reconozca sin notar qué cambió, y para que sobreviva a la impresión sobre cartón, que es donde más se juega la marca.






Un catálogo amplio de equipos, cada producto con su caja, y ninguna regla que las relacionara entre sí. En el punto de venta las cajas de Estelectric no se leían como una familia, y el logotipo perdía legibilidad justo donde más falta hacía: impreso a un color sobre cartón.
Respetar lo que ya reconocía el cliente y arreglar lo que no funcionaba. Un rediseño evolutivo, no una ruptura: mismo carácter, mejor construcción. El valor acumulado de una marca no se tira, se ordena.
Un logotipo que garantiza equilibrio visual y una legibilidad óptima en todos los soportes. Un packaging coherente para todos los equipos. Un sistema visual diseñado para comunicar confianza, modernidad y empatía. Una marca que genera una conexión visual inmediata entre el equipo y la experiencia del usuario. La regla de oro del manual: el producto es siempre el protagonista.








un pequeño paso en el logo, un gran paso para la marca.
El primer café va por nosotros. A veces no hace falta empezar de cero: hace falta ordenar lo que ya tienes.

donde creatividad y estrategia se unen.