un evento que se tiene que repetir.
Caribe Beauty Fest es un evento de cuidado y belleza. Nos pidieron la campaña de lanzamiento, pero con una condición: que la identidad no se gastara con la primera edición. Tres trazos, tres colores y una forma de hablar que sirven igual para un festival, un workshop o una pop-up.






La identidad son tres trazos a pincel —un zigzag, una ola y un rizo— y tres colores: naranja, azul Caribe y rosa. El punto de partida para el despliegue de la marca y lo suficientemente abarcadora para cubrir todos los conceptos que buscan resaltar los eventos de CBF. Cada trazo se repite hasta hacerse patrón, y ese patrón viste una bolsa, un fondo de reel o un escenario.
Primero el tiempo, 2 meses para lanzar un evento e identidad que no existía todavía. Segundo, inmortalidad, había que hacerlo con una marca que no muriera al cerrar la primera edición. En belleza y cuidado los eventos cambian de formato —festival, taller, feria, encuentro— y cada uno suele estrenar gráfica. Aquí la gráfica tenía que ser la que aguantara todos.
Un sistema, no un cartel. Pocos elementos, muy reconocibles y combinables: trazos que funcionan como textura, una paleta de verano caribeño y frases en spanglish de barrio —«in my que rico estoy era», «papá, what a flow»— que hablan como habla el público. Alegre sin ser infantil, cubano sin postal.
Una campaña sólida. Un evento lleno. Los deseos por todos de que se repita. Todo salió del mismo cajón: los tres trazos y los tres colores: Sesiones de fotos en la calle y la playa con las camisetas y las bolsas de la propia campaña, reels con la misma gráfica en movimiento, stickers, gorros y lonas para el evento.





papa what a flow.
El primer café va por nosotros. Una identidad bien pensada te sirve para esta edición y para las tres siguientes.

donde creatividad y estrategia se unen.